domingo, 16 de diciembre de 2012

Saso 4 - Mayorga 1: Josele nos señala el camino

El Saso ha conseguido el tercer triunfo del curso en un partido intenso contra el Racing de Mayorga.

La serenidad en los momentos finales facilitó la victoria.

Domingo por la mañana. Era el último partido del año 2012 y, como el mundo se nos acaba en cuatro días si las mallas no se equivocan, el José Luis Saso tenía la obligación de ganar en el último partido que iban a jugar juntos. En la dirección técnica no estaba Luis sino Josele, ya que nuestro canoso líder ha derrocado a Saso, que ha huido para evitar la ira del proveedor de parkas.

Reunidos en el vestuario, la plantilla escuchaba atentamente al Clooney español, que los lideraría a falta de Luis Saso, que le dio instrucciones. En la libreta estaban apuntados los nombres de los titulares, que no eran sino Juan en portería, Jorge, Edgar, Víctor y Pablón en defensa; por delante de ellos Borja Saso y sus carnes, acompañado de El lechón de la Dehesa. En la línea de tres mediapuntas actuaban Xufo, Héctor y David, con Puerco Espín como ariete. En el banquillo estaban Miguel, Pérez, Joaqui, Syuaj y Hugo. Fuera de la lista quedaron Mikel, por conducción bajo y sobre los efectos del alcohol y Dani, cuya vida íntima no gusta a Josele.

Con un cielo algo nublado y dispuesto a dar guerra el árbitro decretaba el inicio del encuentro, que no pudo empezar mejor ya que, en los primeros minutos, Carlitos mandó un pase milimétrico a pies de David, muy incisivo en los desmarques. El número 4 no falló y cruzó el cuero a la perfección para adelantar a su equipo para regocijo de sus compañeros.

Con esta ventaja a favor, el Saso veía cómo el partido se les ponía claramente de cara, si bien correspondía jugar con tranquilidad para conseguir mantener o incrementar la ventaja. Y así fue, ya que en una jugada embarullada el balón llegó a Héctor, que no dudó a la hora de cruzar el esférico con maestría alejado de los dominios del portero. Un golazo muy de Kaká del rubito portador del 11.

Con apenas 20 minutos de partido trascurridos el partido se ponía muy de cara, como el aire que castigaba los pases de ambos equipos. La ventaja era importante y el equipo local sabía que no podían permitirse errores o fallos que dieran lugar a tantos visitantes, ya que los tres puntos eran fundamentales para adelantar al Mayorga. La defensa del Saso estaba rodada y controlaba la situación, si bien algún error puntual pudo causar algún disgusto. En estos momentos el árbitro decretó libre indirecto en una acción de Jorge. La barrera, más larga que la infancia de Heidi, sudaba temerosa de un balonazo que castigara sus carnes. Tras una repetición que le costó la amarilla al del pelo extraño, el lanzamiento fue desviado por la Garza en una buena intervención.

El equipo neroazzurri salía del aprieto pero bajaba seriamente las prestaciones, quizá a causa de un bajón de intensidad. El Mayorga sabía que esto podía beneficiarlos y no tardó en llevar peligro al área local, hasta el punto que, en un mal pase de Edgar en la salida de balón, el cuero llegó a un rival que, con precisión, superó a Juan por arriba en un buen disparo.

El gol dolió al Saso y comenzó a ponerse un poco nervioso, pero no lo suficiente para echarse para atrás. La primera mitad concluía y el árbitro estaba a punto de pitar el camino a vestuarios cuando se produjo el hecho más importante del choque, ya que en una falta al borde del área, Carlitos superó la barrera pero su chut acabó en manos del portero, que no pudo atajarlo. En estas lides es cuando aparece la astucia de Xufo, siempre pendiente a la carroña. Y así fue, ya que el pelirrojo aprovechó el regalo para subir el 3 a 1 al marcador, importantísimo antes del descanso.

Josele arengaba a los suyos en la caseta, terreno que domina. El equipo sabía que no podían dejar marchar esa momentánea victoria y se conjuraban para mantener la línea a seguir en la segunda mitad. Para los últimos 45 minutos, el pseudoentrenador puso en el campo a Hugo en detrimento de Miguel, que descansaba después de un buen trabajo con desmarques y diagonales. 

El trencilla ya tenía ganas de fútbol y mandó a ambas ententes a formar en el terreno de juego, dando lugar a la segunda mitad del encuentro, en el que el Saso se mostró algo nervioso e inestable, pero aún así capaz de mantener el resultado en su favor. El Mayorga luchaba por meterse en el partido con un gol, pero la zaga local abortaba los empeños de los de Tierra de Campos, nobles en el ataque pero siempre contundentes en la pugna, como bien sabe David, que acabó con su anatomía en salmuera, ya que se llevó palos de todos los frentes. Siempre bravo el número 4.

Los minutos pasaban y el Saso estaba algo más metido en su campo que en acciones ofensivas, sabedor de la importancia de ganar los tres puntos en juego. Sin embargo y tal vez sin merecerlo, llegó un nuevo gol para los chicos de Josele. En una falta sobre David, cómo no, Carlitos hacía una argucia y amagaba el disparo, pero no lanzó a puerta, sino que se la puso en bandeja a Hugo, que estrenó su paternidad con gol gracias a su preciso tiro, que besó las mallas para alegría de los locales, que veían incrementada su ventaja.

El rollizo equipo franjinegro no aguantaba el ritmo y Josele tuvo que mover el banquillo, primero porque Xufo estaba molido y fue preciso sustituirlo por Joaqui, como es conocido el dueño de la noche. A su vez, Pérez entraba a partir el bacalao en el centro del campo en lugar de Borja, que estaba con la lengua fuera desde el minuto 12. En cuanto a la punta de ataque, Sguahj recogía el testigo del peloniña Héctor.

El peligro no desaparecía y tuvo que aparecer la Garza. Juan der Sar estaba seguro en los balones aéreos y, en la ocasión más clara del segundo tiempo para el Mayorga, sacó una buena mano a la cepa del poste a cabezazo de un hombrecillo rival. Los minutos se consumían y el resultado permanecía inalterable, sin que hubiera grandes posibilidades de gol por ninguno de los dos bandos. La dupla Panzer-Pitu impedía acciones de peligro bien ayudados por Pérez, que hizo a la perfección su labor de stopper. 

Con argucias para que el cronómetro siguiera avanzando, como los estratosféricos controles de Juan con su apolíneo pecho, el Saso dejaba pasar los minutos sabedores que el partido estaba en su mano. Y así fue, ya que sin más dilación el colegiado señaló el final del encuentro, por lo que los locales sumaron tres puntos más para contar con 9 en su casillero total.

Pese a no hacer un gran partido, el triunfo reafirma la moral de los neroazzurri, que se van a Navidad con el buen sabor de boca de la victoria. Se avecinan días de vino y manjares para los del Saso, que ni dudarán en comer como marranos hasta el punto que Borja (que está gordito) parezca una sílfide al lado de sus compañeros después de las vacaciones.

Hasta entonces, si no se acaba el mundo, saludos.



EL CRACK

Carlitos: El rosado centrocampista facilitó tres de los goles y tuvo criterio en el reparto del balón.

EL DANDY

David: El zurdo hizo un partido increíble, ya que tuvo el premio del gol merced a su recorrido por banda y su intensidad.

EL DURO

El travesaño ese: David impactó con él en una desmedida carga de un rival y no se hizo daño ni nada.

EL CERDO

A petición de Pablón creo esta sección, que el rocoso lateral izquierdo merece por sus abruptas maneras. Dudo que cuente con competencia para llevarse este galardón a  final de campaña.

EL KRAKEN:

Jorge: Qué le vamos a decir a este muchacho, que no sabe ni sacar de banda y llama gordos a sus rivales.








martes, 4 de diciembre de 2012

Villalón 2 - Saso 1: En el gachi no hay paraíso

El José Luis Saso perdió un partido en el que mereció algo más contra un aguerrido equipo rival.

La actuación del colegiado, más pendiente del chow business que de arbitrar, perjudicó a los visitantes.

Lo de este equipo en lo que Josele denomina gachi es para hacérselo mirar, oiga. Tiempo ha desde la última vez en la que el José Luis Saso salía victorioso de un campo de hierba natural de las hermosas villas que abundan en Castilla. Será el olor a pueblo o las irregularidades del terreno, pero les cuesta horrores ganar.

Villalón se presentaba como el siguiente escollo, también fuera de casa, para revertir la fatídica racha sobre pasto. Después de 70 kilómetros de travesía, que dieran lugar a la aparición del denominado 'Coche de la droga', los de negro y azul se reunían para intentar sacar adelante el partido. Con las bajas del sancionado Pablo y de Rubén, por motivos laborales, los de Luis Saso tenían un reto por delante. Para ganar el partido, Luis puso a jugar a Miguel en puerta, protegido por Jorge, Edgar, Víctor y David. No voy a hablar del pelo de Jorge...aún. La medular era cosa de Borja, con olor a anises, y El lechón de la Dehesa, que pese a jugar en tierra natural no pudo gozar a sus anchas, como hace en busca de bellota. El tridente ofensivo era para Mikel, Héctor y Dani y la parcela del 9 para Miguel.

Con el pitido del trencilla comenzó el partido con los neroazzurri acertados, mostrando sus ganas de llevarse los tres puntos. Pese a no gozar de claras ocasiones, los visitantes controlaban el esférico y ponían en aprietos al meta rival, muy parecido al tronco de un árbol. Pero la incapacidad para hacer efectivo este dominio provocó que en la primera ocasión de los rurales, uno de los suyos se hiciera con un despeje al borde del área y empalara una volea espectacular por toda la escuadra, ante la que Miguel nada pudo hacer.

Apenas habían trascurrido veinte minutos de encuentro y los demonios ya se llevaban a Luis, que veía su planteamiento echado por tierra. Ante la rocosidad de los locales, que iban acercándose a los dominios de Miguel, optó por dar entrada a Stahjk en lugar de Dani, desacertado en la tarde del domingo. Con el gorritas sobre el tapete no cambió mucho la cosa para el Saso, que apenas hacía peligro salvo a balón parado. 

En la segunda ocasión del Villalón llegó el segundo tanto para ellos. Un balón en el área visitante que la zaga no pudo despejar acabó en pies de un delantero, que previo rechace de Miguel, acertó para doblar la ventaja en el marcador. El resultado era excesivo pero no podía cambiarse salvo poniéndole ganas. Como ya sucediera en Villabrágima, tocaba remar y luchar en busca de la remontada. Con estériles intentos de reducir la diferencia de goles, llegó el descanso.

Tras el paso por los vestuarios el José Luis Saso cambió la dinámica. La brega y el carácter se instaló en los neroazzurri y salieron decididos a cambiarle las tornas al encuentro. Pese a que la presión local y lo dificultoso de combinar en ese tipo de 'gachi' los visitantes conseguían generar peligro y con el acierto de Edgar, Víctor y Miguel en las llegadas del Villalón, evitar disgustos en defensa. Con este panorama, Sgahjk se hizo con un balón en la banda y, tras un buen quiebro, avanzó hacia portería con tan buen hacer que recibió penalty. El árbitro, un individuo de los que ya no quedan, señaló el máximo castigo. Borja se encargó de engañar al guardameta y recortar distancias.

El Saso tocaba zafarrancho de combate y atacaba con la mente puesta en igualar y, posteriormente, tratar de hacerse con los tres puntos. Bajo este contexto en una embarullada jugada de estrategia Jorge tuvo la ocasión de marcar otro gol, pero su impreciso remate lo desvió un oponente casi bajo palos. A los pocos minutos sería Héctor quien marrara otra clara oportunidad enviando alto un buen envío de un compañero.

En el área de Miguel se veía como mayor peligro los contraataques, si bien la velocidad de Edgar y de Víctor impidió que se materializaran estas posibilidades. El propio Moreno fue sustituido a los pocos minutos. El entrenador no le perdonó que hiciera una peineta a los aficionados locales, por lo que dio entrada a Pérez.

Los minutos pasaban y se produjo la típica acción en un campo de pueblo. Tras la omisión de una falta recibida por el colegiado, Carlitos enloqueció y con una ira solo vista los sábados por la noche cuando se emborracha y agrede a jóvenes pucelanos, embistió a un rival. Montada la tangana, un becerro local le propinó un cabezazo y le pisó la mano al número 10 mientras Jorge, a quien le gusta más la bulla que a un tonto un lápiz, fue de inmediato a la refriega. 

La sangre no llegó al río y el partido continuó sin que el Saso pudiera marcar el segundo gol, por lo que con el pitido final del árbitro fue nula la cosecha de puntos. Porque el gachi, ese infierno para los afeminados sasistas, es terreno hostil para hacerse con la victoria. Ahora viene la visita del Mayorga (con I griega, Mikel, la otra es una isla) para acabar el año con un importante triunfo.

EL CRACK

Carlitos: El rechoncho 10 ayudó con sus pases a mover el juego y crear peligro en las acciones a balón parado.

EL DANDY

Smajk: Pese a que estuvo algo desafortunado en sus 55 minutos de intervención, sufrió el penalty que recortó distancias.

EL DURO

Jorge: Vergonzoso lo del 19. Con esos pelos mohicanos parece que va a atracarnos a la vuelta de la esquina. Su parecido con un erizo es cada día más razonble.

EL KRAKEN

Víctor: Luis tuvo que quitarlo del césped por encararse con la afición local. Sus feos gestos no son bien recibidos.

@Juan13Navarro --- JN13

domingo, 25 de noviembre de 2012

Sequillo 2 - José Luis Saso 0 : Niños en la guerra

El José Luis Saso naufragó en Villabrágima aquejado de una carencia de juego que hizo fácil el triunfo local.

Las argucias y el juego directo del Sequillo pudieron con el intento visitante de ganar el partido.

Mucho hay que volver atrás en el tiempo para recordar una victoria del José Luis Saso en un campo de pueblo, de hierba natural y contra un equipo peleón, como suelen serlo en estos pueblos. Será el olor a campesinado o la agresividad de los rivales, pero lo cierto es que rara vez se consigue ganar en esos campos.

En la quinta jornada de liga, el Saso viajaba a Villabrágima para enfrentarse al Sequillo, por lo que fue becesario recorrer unos 60 kilómetros para llegar a dicha localidad, con un serio olor a gorrino. Allí, previo reconocimiento previo del 'gachi' (expresión acuñada por Josele) el equipo se concentró en los vestuarios para conocer el planteamiento con el que intentarían ganar fuera de casa. Allí Luis dio a conocer que, bajo un sistema de 4-4-2, jugaría Miguel bajo palos, David, Víctor, Edgar y Pérez como zagueros, por delante de ellos Héctor y el Lechón de la Dehesa. En las alas Juanqui y Xufo y como delanteros Mikel y Miguel. En el banquillo esperarían su momento Juan, Jorge, Sgath y Dani.

El partido arrancó con los franjinegros algo asustados a la hora de meter el pie y luchar balones divididos, tal vez intimidados por la fuerza manifiesta de los locales, que sin pudor alguno no les importaba golpear balón o tobillo. El primer tramo del partido fue un tostón inmundo, ya que el esférico estuvo más tiempo volando de acá para allá que rodando por el césped, que es como se juega a este deporte. En este juego trabado y directo, el Saso tiene poco que hacer, como Luis mascullaba en el banquillo.

Cuando apenas se habían consumido 25 minutos, llegó la primera ocasión de gol de los locales. El extremo diestro recortó hacia el interior y tras un quiebro ajustó un preciso disparo a la cepa del poste. Nada pudo hacer Miguel para evitar que su equipo se pusiera por debajo en el marcador. Con el Sequillo por delante y cómodo sobre su campo, el Saso tenía ante sí el deber de remontar el partido en una plaza difícil. Para ello era necesario hacer algo que no se realizó en 90 minutos, dar tres pases seguidos a ras del suelo. Las imprecisiones impidieron que a la postre pudiera voltearse ese gol sequillero.

Luis Saso expresaba su enfado maldiciendo sobre todo lo que ha estudiado e intentaba cambiar la disposición de sus pupilos para ver si estos reaccionaban. Ordenó volver al 4-2-3-1 de las últimas fechas y permutó la posición de Xufo con la de Juanqui en busca de un resultado que no llegó. El pelirrojo, muy perdido fuera de su querida zona de libre, no pudo ayudar a su equipo y, sin que hubiera acabado la primera mitad, pisó banquillo en favor de Dani.

Pese a los cambios tácticos y los gritos del entrenador, los neroazurri seguían perdidos por el campo, sin ser capaces de crear serio peligro para el portero local. Solo el buen hacer de Víctor y Edgar, brillante en la zaga, evitaron un resultado más abultado.

Luis reunió a los suyos en el vestuario para intentar dar un giro al encuentro, del que nada se podía salvar de una nefasta primera mitad. El cambio de campo y el inicio de la segunda parte no fueron suficiente para variar la tónica del partido. El Saso seguía perdido y sin dominar el encuentro, vagando a la espera de un milagro, mientras los locales mantenían su contundencia y juego duro, con el número 23 a la cabeza de la marrullería. Josele, que ya llevaba tres pitillos a escondidas (como Cruyff), calificaba estas argucias de algo habitual "en estos gachis se juega así", decía. 

El equipo seguía dando tumbos y cayendo en un juego directo e ineficaz que no se traducía en ocasiones, salvo alguna llegada de Miguel que no llegó a concretarse como ocasión manifiesta de gol. Los del Sequillo aceptaban el 1 a 0 y se conformaban con mantener su portería invicta y en arrear al ataque ocasionalmente. Un juego muy de pueblo al que cuesta acostumbrarse y superar. Luis reaccionó dando entrada a Jorge y  Sgahr en detrimento de Pérez y Juanqui en busca de mayor presencia ofensiva. Poco a poco los frajinegros iban llegando a área rival, ya que la profundidad de Jorge y ciertas incorporaciones de Carlitos hacían posible el tanto visitante. Mikel lo tuvo en sus botas tras una imprecisión del meta local, pero mandó su disparo fuera y con él las aspiraciones de su equipo a remontar.

La segunda parte avanzaba y no cambiaba el juego del Sequillo, cuya intensidad y mala leche superaba a un blando José Luis Saso. Ayudados por el árbitro, que no impidió su juego duro, era difícil superar a los de Villabrágima, de los cuales destacaba el 23, que tuvo intercambio de palabras con Luis, que lo puso en su sitio, y Josele. Su debate con el Geroge Clooney de las parkas se debió a que este recriminó que había golpeado a uno de sus chicos "sin querer queriendo". El 23, con similitudes a un ternero, no dudó en decirle unas cosas muy feas a Josele.

Dentro del mal partido realizado, el Saso estaba teniendo unos minutos de relativa presencia ofensiva, si bien esta fase del partido la hizo estéril un gol local a la salida de un córner. El rematador cabeceó implacable a la red sin una marca que lo impidiera. El 2 a 0 del marcador y la evolución del partido hacía difícil la remontada. Sin que se pudiera revertir la situación se llegó al final de un choque de hombres contra niños.

El próximo duelo del José Luis Saso será en tierras de Villalón, donde será importante el reencuentro con el triunfo tras una derrota que corta dos victorias consecutivas. Para ello se tendrá que saber lidiar con el juego de pueblo.

EL CRACK:

Edgar: El central brilló por su capacidad defensiva. Bien al corte y valiente en el cuerpo a cuerpo, el calvito merece este galardón.

EL DANDY:

Josele: Sus cigarritos en la banda y esas canas hicieron que más de una de la grada suspirara por sus huesos.

EL DURO:

El 23: El robusto y marrullero rival no paró de detener el ritmo y dejar el pie en todo el partido. 

EL KRAKEN:

El que se encargó de inflar los balones del Sequillo. Semejante piedra, ozú. 

@Juan13Navarro

domingo, 18 de noviembre de 2012

Saso 3 - Derecho 0 : Una victoria para Ariadna

El Saso apabulló a un Derecho que poco pudo hacer ante los de rayas azules y negras. 

La clase de los centrocampistas locales decantó la balanza del fútbol.

Cuarta jornada de liga para el José Luis Saso. Después de las dos derrotas consecutivas con las que comenzó la competición, la victoria de la semana pasada en el derby de Girón por 2 goles a 3. La motivación era especial, ya que Hugo había confirmado que era papá y, por lo tanto, el Saso era el suegro de Ariadna, ya que esto es una gran familia. El siguiente en la lista era el Derecho, cuya edad media era superior a la del Levante. Los abogados, alguno con más canas que Josele, llegaban con la intención de que unos niños no se les subieran a las barbas, pobladas en el caso del número 10. 

De la plantilla franjinegra Luis se decantó por Miguel en portería, David, Edgar, Víctor y Jorge en defensa, por lo que repitió la zaga de la semana pasada. En el doble pivote, el rollizo Borja y el sonrosado Lechón de la Dehesa, con el 10 en los lomos. Por delante de ellos Héctor, que veía en las bandas a Puerco Espín y a Mikel. En punta, el 9, Daniel One Gorra. El chulo, que diría Pérez.

El partido comenzó de forma inmejorable para los locales, ya que Derecho no demostró ser mejor que ellos. Con un manual de toque de balón y de profundidad, Héctor y Carlitos abastecían de buenos balones a los tres hombres de arriba. Con apenas diez minutos de juego, un magnífico pase a la espalda de la zaga rival lo aprovechó Héctor, que con sangre fría regateó al guardameta para subir el primer gol al electrónico.

El partido se ponía de cara, ya que todo parecía invitar al triunfo holgado de los chicos de Josele. A los pocos minutos del gol inicial, Stahj recogía un buen pase pero no pudo aumentar la ventaja, pues estrelló su disparo en el cuerpo del portero. A los pocos minutos, el 9 envió alto un pase de la muerte. Pese a que no estaba acertado de cara a puerta, el Saso llevaba la iniciativa y Edgar y Víctor defendían con contundencia la meta de Miguel, acertado en sus intervenciones. 

Mientras tanto, el banquillo vivía una de los momentos más curiosos de la historia del club, ya que con Juan, Pérez, Xufo, Pablo y Dani sentados, todo podía suceder. El topillo de Villamarciel apreció las barbas y el pelo largo del número 10 rival y lo comparó, textualmente a "Ese que se quedó solo en una isla y se hizo amigo de un balón". Pese a los esfuerzos del resto de suplentes, el roedor de rizos no admitía que se trataba de Robinson Crusoe.

Sin más llegó el tiempo de descanso bajo la luz artificial de la noche, que más de un disgusto causó a cierto centrocampista cuya cualidad principal no es la visión. A la vuelta de los vestuarios, el equipo no estuvo tan ofensivo como en la primera mitad, por lo que los de rojo hicieron cierto peligro en área franjinegra, si bien no materializaron sus oportunidades. 

La adelantada defensa de los maduritos provocaba que los locales tuvieran serias oportunidades para incrementar la ventaja, y así fue. Miguel, muy activo todo el partido, se hizo con un balón fuera del área y con esa precisión tan suya hizo el segundo gol con una majestuosa vaselina. El José Luis Saso manejaba a su antojo el partido, ya que Borja, Héctor y el de la dehesa campaban a sus anchas por la medular y con unas bandas bien abiertas creaban peligro serio de gol.

Como la intensidad defensiva había bajado parcialmente, Luis reconfiguró el equipo con la entrada de Xufo por Stagf, por lo que el sistema pasó a ser un clásico 4-4-2. Con esta formación llegó la puntilla, ya que Mikel marcó a puerta vacía un soberbio pase de la muerte del Puerco Espín Serafín. Para que el equipo no padeciera el esfuerzo, el técnico dio entrada a Dani y a Pablón por Héctor y David, algo cansados del partido.

El partido moría sin grandes ocasiones, apenas un error defensivo local inquietó a Miguel, mientras que el delantero del pelo para arriba pudo hacer doblete con otro intento de vaselina. En estas, entró Pérez para sostener el centro del campo en detrimento de Borja, cuyas grasas son realmente inquietantes.

En estas el árbitro decretó el final de la contienda y confirmó el segundo triunfo consecutivo de los Josele boys, que se engancha a la liga pese a los dos tropiezos iniciales.


EL CRACK

Puerco Espín: El partido que este muchacho hizo desde la banda lo coronó con un bonito gol. Enorme el encuentro del que metió los dedos en un enchufe.

EL DANDY:

Héctor: Su aspecto metrosexual y su sangre fría de cara a gol lo hacen merecedor de este galardón. Fue sustituido porque el tabaco hace que pierda resistencia.

EL DURO:

Josele: Fumando en el banquillo sin apenas esconderse, el George Clooney de los Cerros deleitó al banquillo con ciertos comentarios realmente groseros.

EL KRAKEN:

Pérez: Horroroso partido del número 2. Su entrada al césped sumió al Saso en la anarquía. No cuenta con el apoyo de sus compañeros y desune el vestuario. De lo peor.